Los misteriosos círculos encontrados en el país africano han merecido el nombre de “huellas de los dioses” por parte de la población local. Hay miles en el desierto de Namibia y los geólogos aún no han sabido encontrarle explicación a su existencia.

Este tipo de claro en el que la vegetación no crece, y que en general queda delimitado por hierbas más altas que las que lo rodean, no es nuevo en el mundo. Lo que caracteriza el misterio de los claros de Namibia es que son intermitentes, es decir, dejan de verse durante un tiempo y vuelven a ser visibles más tarde. Y esto es lo que más intriga a los científicos. Un biólogo americano ha establecido que la vida más corta de uno de estos claros es de 24 años, mientras que los más grandes pueden estar más visibles más de lo que dura una vida humana.

Los más pequeños tienen dos metros de diámetro y los mayores hasta 12. La mejor forma de observarlos es sobrevolando el océano.

La imagen que ilustra este artículo pertenece a Frans Lanning.

By Alejandro Martínez Notte

Vivo el presente con alegría y lo comparto, Creo que cada segundo es irrepetible y vale la pena cada instante vivido. Porque lo importante no es el destino, si no el camino. Disfruto de improvisar a cada instante, sabiendo que tanto lo bueno como lo malo, pasa. Todo pasa.