La Sarrasine
En la bonita calle St. Georges, junto al Parlamento de Bretaña, es una de las mejores de la ciudad. Dicen que para saber si están realmente buenas hay que probar la pasta de la galette sola, sin ningún ingrediente. En este local está deliciosa, así que con buenos ingredientes aún mejor…
Le Jardin des Saveurs
Fuera del centro pero merece la pena desplazarse a esta ella por la calidad de sus propuestas, tanto dulces como saladas.
Crêperie Paysanne
En la céntrica plaza de Sainte Anne, este pequeño local en una casa medieval utiliza ingredientes orgánicos a la hora de elaborar sus platos.
La crêperie des Portes Mordelaises
En la calle que une la única puerta medieval que queda en la ciudad con la catedral, esta crepería ofrece propuestas según los productos de temporada, algo bastante original y que no resta calidad a las recetas más tradicionales, que también están en la carta.





