La luz de Miami atrae cada año a millones de turistas en busca de los turquesas de Miami Beach, el shopping de Lincoln Road o Merrick Park, para los presupuestos más altos, y los locales vintage que salpican todo South Beach. Pero Miami es mucho más que eso: el dinamismo de la ciudad no solo es evidente en los rascacielos que conforman el skyline de Downtown o Brickell. También en barrios como Wynwood, donde se ha dado rienda suelta a la creatividad local ofreciendo las paredes como lienzos gigantes.
Este barrio industrial, lleno de muros sin ventanas que esconden depósitos, almacenes y hasta terrenos baldíos, es hoy uno de los museos al aire libre más interesantes del mundo.
La idea de dejarle un espacio a la creatividad urbana nació de Tony Goldman en torno a The Wyndwood Halls en 2009. Hoy alberga además uno de los mejores restaurantes de la ciudad. Es el punto de partida ideal para un paseo con un artista local o un recorrido en coche, ya que cada vez son más numerosos los muros llenos de arte y se puede dedicar una tarde entera a descubrir cada rincón.
Entre los artistas destacan figuras como Kenny Sharf o P.H.A.S.E. 2, Ron English o Shepard Fairey.



