Si a todo lo que hay por descubrir se suma el buen trato de los lugareños hacia los turistas y se considera que la masividad es un concepto alejado de estas costas, es difícil resistirse a un viaje por estas tierras. Por ejemplo, las Islas de la Bahía son tan perfectas que parece que fueran irreales. Este archipiélago caribeño invita a sumergir la rutina en aguas tibias y cristalinas y convivir en armonía (y sin perturbar) a la extraordinaria biodiversidad marina.

Se dividen en tres islas principales: Utila, Guanaja y Roatán. En la primera se puede realizar snorkel; en la segunda los canales que atraviesan la ciudad a modo de calles son los protagonistas y en la última, Roatán, que es la más grande y visitada, encontrarás más entretenimiento y movimiento turístico.

Otro hermoso sitio de interés es Telá, una pequeña ciudad puerto que es uno de los balnearios costeros principales del Caribe Hondureño. Allí, por ejemplo, encontrarás buena oferta de hoteles de lujo. Pero aún mejor, al menos para quienes buscan experiencias más reales, es en Telá donde se pueden visitar parques nacionales como Jeanette Kawas o Punta Izopo o bien numerosas villas de comunidades garífunas, donde se preserva un invaluable patrimonio cultural.

Si lo que buscas es ver de cerca arrecifes de coral, el lugar indicado será los Cayos Cochinos. Si te llegas hasta este bello paraje, justo enfrente podrás conocer también La Ceiba, que corresponde a la tercera ciudad más grande de Honduras, y en cuyo litoral norte se extienden hermosas playas que baña el Mar Caribe. Es en esa zona donde se ubica el Parque Nacional Pico Bonito, hogar de la biodiversidad más grande del país y un sitio soñado para quienes buscan en cada viaje aprehender la esencia real del mundo.

Las Ruinas de Copán son casi un punto obligado a visitar. Se trata de una antigua capital del reino maya que tuvo su apogeo entre los siglos V al IX.

Hoy son Patrimonio de la Humanidad declarado por la UNESCO. Al recorrer los vestigios de palacios, pirámides y plazas se toma dimensión de todo el poderío que supo tener esta cultura indígena ancestral. El público tiene acceso al “Conjunto Principal” que aloja a la antigua acrópolis, el “Conjunto de Sepulturas” correspondiente a la zona de residencia de la clase dirigente de Copán y el “Conjunto de los Sapos”.

Dos infaltables para cerrar: las Cuevas de Talgua, en la Sierra de Agalta, un sitio tan antiguo que guardó hasta hace poco cientos de osamentas humanas y restos de vasijas que datan del año 1.000 a. C. Por último Tegucigalpa, la capital de Honduras, guarda joyas coloniales mezclados entre la vida urbana moderna. No faltan centros de convenciones, hoteles y museos donde vivir al ritmo de una urbe diferente y encantadora.
Por todo lo dicho, desde Teleaire sugerimos prestar una especial atención a Honduras como posible próximo destino de viaje. Motivos sobran.

By Eva López Álvarez

Viajando aprendo: cómo es la gente, cómo son los sitios, cómo funciona el mundo, qué me gusta y qué no me gusta. Viajando me deleito: con luces diferentes, con lugares sorprendentes, hasta con cosas que no me agradan pero que celebro conocer para poder saberlo. Y, sobre todo, me lleno de energía con cada sonrisa que me brindan allá donde voy. Compartirlo a través de mis textos y mis fotos es simplemente un regalo. O, mejor dicho, un sueño que se cumple en cada ocasión.