I. ALGAR DE PALANCIA

La primera etapa de esta peregrinación inolvidable: “El Camino del Santo Grial” en la provincia de Valencia arranca en un enclave de ensueño. Un pueblecito que parece recortad de una postal antigua y “corta-pegado” a una foto digital. Hablamos de Algar de Palancia, un municipio chiquito, sí, pero con un aura encantadora, rural y bucólica que atrapa nada más poner un pie en él.

Antes de seguir, te recordamos que hemos preparado un artículo-índice con todas las etapas dónde podrás encontrar dónde dormir y comer, los tracks y toda la información necesaria para emprender esta aventura. Puedes visitarlo aquí: Dónde alojarte para hacer el Camino del Santo Grial

Un vecino pasa por nuestro lado y nos dedica una sonrisa y un “bon dia”, confirmándonos que nos encontramos en territorio valenciano parlante. Aprovechamos la efusividad del saludo para detenernos y hacerle algunas preguntas prácticas. Necesitamos comprar agua, pan y fiambre para el camino. —No hay problema —nos dice, tenemos un ultramarinos con productos de todo un poco y una carnicería. Nada más comenzar nuestro peregrinaje por tierras valencianas nos damos cuenta que la logística aquí será más sencilla que en Aragón.

En un principio el lugareño nos confunde con andariegos del Camino de Santiago, pero al explicar que seguimos el rastro del Santo Grial, la reliquia más buscada de toda la cristiandad, sus ojos se iluminan con curiosidad. Nos confirma que por Algar de Palancia transitan muchos peregrinos del camino jacobeo, algunos de la Ruta del Cid y con cuentagotas, aunque cada vez más, peregrinos de “El Camino del Santo Grial“.

Algar de Palancia, una de las paradas de esta peregrinación inolvidable

1.1 Un pueblo con raíces árabes y espíritu cristiano

Parece ser que el nombre de Algar proviene del árabe Al-gar, que significa “cueva” o “concavidad”, lo que hace pensar que sus primeros habitantes vivían en grutas excavadas en la tierra.

Reconquistado en 1238 por el invencible rey Jaime I (conocido con el sobrenombre del Conquistador), Algar de Palancia fue donado primero a Raimundo Morelló y después a la Orden de la Merced, la misma que custodió el Santo Grial, tras arrebatarle dicho honor a la Orden de los Celestinos. ¡Qué casualidad!, ¿no? le comento a Alex.  Quién me responde diciendo que, en este camino, nada lo es y está en lo cierto pues han sido muchas las “diosidencias” o “serendipias” que nos han ocurrido.

Hasta la expulsión de los moriscos en 1609, Algar de Palancia mantuvo una importante población musulmana pero al quedar casi sin habitantes, fue repoblada por cristianos procedentes de Aragón y Cataluña, quienes marcaron el carácter actual del pueblo, recordándonos lo hermanados que estamos con estos dos territorios vecinos.

1.2 Amor a primera vista

Personalmente definiría Algar como una elegía rural. El municipio de apenas 528 habitantes está abrazado por dos gigantes de piedra: la Sierra de Espadán y la Sierra Calderona. Aquí se respira no solo aire fresco sino también autenticidad. Su Plaza Mayor, que es el epicentro del municipio, resulta encantadora y bucólica con su barroca iglesia advocada a la Virgen de la Merced y su fuente central, que como una vecina más es testigo de todos los eventos y dimes y diretes pues lo importante siempre tiene lugar en la plaza.

Aunque lo que de verdad nos robó el corazón fue su colorida Calle de la Parra. Imposible pasar por alto esta callejuela tan cuidada, con fachadas encaladas en blanco nuclear que lucen con orgullo macetas llenas de flores reventonas y adornos que reflejan el cariño de sus vecinos. Es el típico sitio que no necesita filtros para triunfar en Instagram: aquí la belleza es tan de verdad como el aroma de sus plantas.

Calle de la Parra, también se encuentra dentro de esta peregrinación inolvidable

1.3 Un plató de cine a cielo abierto

Pequeña pero con gran visibilidad. Lo creas o no en los últimos tiempos, Algar de Palancia se ha convertido en plató de cine y escenario de anuncios y películas. Y no de cualquiera: en 2024 protagonizó el emotivo anuncio de la Lotería de Navidad de Verano, ese que nos tocó el corazón al recordarnos los vínculos con los lugares donde pasábamos los veranos de la infancia.

También se rodó en este municipio la casi en su totalidad la película “L’àvia i el foraster” (2024), ganadora en el Festival Internacional de Cine de Alicante, con actuaciones premiadas de Neus Agulló y Kandarp Mehta.

Y esto no queda aquí: “El Harén de Aníbal” (2001), comedia dirigida por Enrique Navarro, y el drama “Brava”, de Roser Aguilar con Laia Marull y Bruno Todeschini, también tienen escenas filmadas en este encantador pueblecito del Campo de Morvedre.

Todo este legado cinematográfico ha inspirado a los vecinos a crear la Ruta del Cine, una propuesta turística que te guía por los rincones donde se grabaron estas producciones. Un plan perfecto para cinéfilos y curiosos.

1.4 El Paseo del Amor: poesía y naturaleza

Si lo tuyo es caminar despacio, contemplar el entorno y dejarte arrebatar por la poesía, entonces no puedes perderte el Paseo del Amor. Sí ya sé que estás peregrinando y que cualquier desvío te parece subir al Himalaya, pero créeme que este caminito está al lado del pueblo y merece la pena el esfuerzo.

Hablamos de una ruta breve, accesible para todos. Un camino que discurre paralela a la Acequia Mayor de Sagunto (que aquí se llama Acequia Mayor de Algar). El camino está decorado con versos, frases de amor y mensajes positivos que inspiran y acarician el alma.

A un lado del paseo, la huerta valenciana se despliega con todo su verdor. Al otro, se alza la montaña, con vistas espectaculares a la Sierra de Espadán. El contraste entre ambos paisajes: huerta y montaña, crea un equilibrio perfecto para una pausa contemplativa o una foto memorable.

Sierra de Espadán también forma parte de esta peregrinación inolvidable

1.5 Los Turquets: una fiesta tradicional única

Cada mes de septiembre, en honor a la Virgen de la Merced, se celebra una de las fiestas más antiguas del Camp de Morvedre.

Durante la procesión, aparecen los llamados “turquets”, niños vestidos como turcos que representan a los hijos de musulmanes educados en la fe católica tras la expulsión de sus padres. Una tradición singular, cargada de simbolismo, que atrae cada año a centenares de visitantes.

Su origen es incierto, pero todo apunta al siglo XVII, y hoy se ha convertido en una seña de identidad que el pueblo celebra con devoción y alegría.

II. ALGIMIA DE ALFARA

Nuestra siguiente parada en El Camino del Santo Grial es Algimia de Alfara, que apenas se encuentra a 4,5 km de distancia de Algar del Palancia.

El trazado del camino no puede ser más bello ya que transcurre entre huertas, campos de cítricos, bosques de algarrobos y pinares y de campos de olivos y viñedos.

Si vienes en primavera, te sentirás embriagado por el aroma del azahar y si lo haces en época de recolección de la naranja, ¡ummm!…. prepara tu paladar para disfrutar del sabor inigualable de las mandarinas y naranjas del terreno. No hay duda: el naranjo ha sido el gran transformador del paisaje valenciano a lo largo del siglo XX y Algimia de Alfara no es la excepción.

Los naranjos son protagonistas de esta peregrinación inolvidable

El río Palancia, aunque breve en su paso por Algimia de Alfara, deja también una profunda huella en su paisaje. Su amplio lecho, las terrazas fluviales, las pozas naturales y la rica vegetación de ribera crean un entorno encantador lleno de matices.

Pero lo más fascinante es comprobar cómo este río ha vertebrado la cultura del agua. El sistema tradicional de riego aún se mantiene vivo gracias a una compleja red de acequias, partidores, regaderas y desagües que se entrelazan como venas que dan vida a la tierra. Un patrimonio hidráulico que conoces mientras peregrinas y nos habla de siglos de sabiduría agrícola y de convivencia respetuosa con el entorno.

Algimia de Alfara también forma parte de esta peregrinación inolvidable

2.1 Para aquí y carga tu mochila de peregrino del Santo Grial

Algimia de Alfara es una localidad más grande que su vecina Algar de Palancia. Cuenta con un censo de alrededor de 1.070 habitantes, con todo conserva esa escala humana que tanto agradece el peregrino, que te permite compartir un café y un rato de cháchara con algún lugareño.

Sus calles son rectas, ordenadas y están salpicadas de casas de dos alturas decoradas con mimo, muchas de ellas con pequeñas zonas ajardinadas que embellecen cada rincón.

Uno de los espacios más especiales es el entorno de la iglesia barroca de San Vicente Ferrer, un verdadero tesoro que merece ser visitado.

2.2 Vestigios iberos, romanos, islámicos y cristianos

La cercanía con Sagunto y el Mediterráneo hizo que Algimia fuera un enclave estratégico en tiempos remotos. Fíjate que hay vestigios íberos, romanos y también islámicos que confirman su pasado milenario. Durante la dominación musulmana, fue una pequeña alquería. Su nombre, de hecho, procede del árabe al-jāmi‘ (الجامع), que significa “la mezquita (aljama)”.

Tras la conquista cristiana, Algimia fue habitada mayoritariamente por moriscos hasta su expulsión en 1609. Como tantos otros pueblos del camino, quedó prácticamente despoblada hasta finales del siglo XVIII, cuando fue lentamente repoblada y comenzó a recuperar su vitalidad.

La joya patrimonial de Algimia es sin duda su iglesia barroca de San Vicente Ferrer. En su interior se conservan dos piezas artísticas de enorme valor: una pintura de José Camarón, maestro del siglo XVIII. y una escultura del valenciano Antón Vicente, la única obra de este artista en tierras valencianas.

La Iglesia de Algimia de Alfara también forma parte de esta peregrinación inolvidable

2.3 Escultura del Camino del Santo Grial

Y ahora viene una de esas sorpresas que hacen vibrar al peregrino: a las afueras del pueblo se alza una enorme escultura conmemorativa de seis metros dedicada al Camino del Santo Grial. Esta escultura es obra del artista Antonio Peris Carbonell, el mismo que realizó la estructura que vimos en Barracas (Castellón).

Esta escultura rinde homenaje a San Vicente Ferrer, patrón del pueblo y predicador incansable que pasó por aquí en el año 1413 anunciando el Evangelio. Ver esta obra es más que un acto turístico: es un reencuentro con el espíritu del camino.

Las esculturas del Camino del Santo Grial, paradas obligadas de esta peregrinación inolvidable

III. TORRES TORRES

Continuamos recorriendo floridos campos de naranjos, almendros y algarrobos, hasta llegar a Torres Torres. Otro remanso de solaz de apenas 750 habitantes, aunque en los meses estivales su censo se multiplique al convertirse en lugar de veraneo de muchos valencianos que aquí tienen su segunda residencia.

Torres Torres es uno de esos lugares donde el peregrino del Camino del Santo Grial sentirá el deseo irrefrenable de detenerse un poco más de tiempo, no solo para reponer fuerzas, sino para empaparse de su historia y de su aura

Nuestro compañero fiel en esta peregrinación inolvidable

3.1 Los Baños Árabes del siglo XIV

Estos baños son uno de los tres hammans medievales que todavía se conservan en España por los que son considerados una joya única. Su excelente estado de conservación les ha valido la declaración de Monumento Nacional.

Se componen de tres salas diferenciadas: la fría, la templada y la caliente. Su arquitectura de arcos moriscos y las lumbreras en forma de estrella que tamizan la luz natural, nos trasladan al universo íntimo del Al-Ándalus.

Consejo práctico: la visita es gratuita, pero se debe concertar con antelación Muchos peregrinos han quedado ante la puerta cerrada, así que no dejes la organización para el último momento. En la sección de información práctica para el peregrino te dejamos el contacto.

3.2 La Casa de los Valterra – Testimonio en piedra de un linaje

También conocida como “La Casa del Baró”, esta construcción fue la residencia temporal de los señores Valterra, los que por un tiempo fueron barones de las tres poblaciones de las que hablamos en este artículo: Algimia de Alfara, Algar del Palancia y Torres Torres.

Situada en la Plaza de la Iglesia, esta vivienda palaciega del siglo XVIII se divide en dos mitades. Ambas están construidas con piedra y argamasa, y conservan un soberbio arco de medio punto con grandes dovelas que conduce a un patio interior. Una torre robusta se alza sobre este conjunto, como centinela del tiempo.

Una de las casas ha sido completamente restaurada, mientras la otra aguarda pacientemente su renacimiento.

Torres Torres también es parte de esta peregrinación inolvidable

3.3 La Virgen de la Leche y la verbena del mantón de manila

Aunque la titular de la parroquia es Nuestra Señora de los Ángeles, la verdadera e indiscutible patrona del pueblo es la Virgen de la Leche, una delicada imagen del siglo XV, símbolo de protección maternal y esperanza. Curiosamente la Virgen de la Leche es la única imagen patronal con esta advocación en la Comunidad Valenciana.

Su festividad se celebra cada 8 de septiembre. Ese día tiene lugar la entrañable y famosa verbena del mantón, donde las mujeres salen a bailar ataviadas con el tradicional mantón de Manila. Un cuadro vivo de folklore que honra a las generaciones pasadas.

La semana anterior a las fiestas patronales se celebran exhibiciones taurinas y toros embolados (en esta zona hay mucha afición taurina, concursos play-back y días dedicados a los niños y a la tercera edad.

Recientemente se está intentando recuperar la festividad de San Antonio Abad, el patrón de los animales que tanto arraigo tiene en zonas rurales como esta. Una fiesta que tiene lugar cada 17 de enero y que convierte en protagonistas a mascotas y animales de labranza.

3.4 Castillo de Torres Torres – un vigilante de piedra en la colina

Sobre un cerro cercano se alzan los restos de esta antigua fortaleza musulmana, cuyos muros aún conservan ecos de batallas y noches de guardia. Desde lo alto, la vista ofrece un majestuoso panorama sobre huertas y la sierra, recompensando el breve ascenso.

Aquí acampó nada menos que el Cid Campeador en el año 1089, cuando descendía desde Aragón para socorrer la sitiada Valencia. Este tramo del Camino del Santo Grial coincide con el Camino del Cid, trazando una ruta doblemente legendaria.

El Castillo de Torres Torres también es parte de esta peregrinación inolvidable

3.5 Prueba aquí una auténtica paella hecha a leña

La paella valenciana cocinada con gas puede estar buena… pero cuando se prepara con leña de naranjo, alcanza otra dimensión. En esta localidad, tienes la oportunidad de saborear una auténtica paella a fuego en el restaurante Torres Torres, un enclave emblemático donde las familias se reúnen cada domingo como manda la tradición. Tanta fama tiene el restaurante que es normal ver a gente de la capital desplazarse hasta aquí para degustar esta delicia. Y es que este pequeño restaurante sin pretensiones estéticas está considerado por algunos como uno de los templos de la paella, donde se celebra el ritual de compartir el plato que ha conquistado paladares en todo el mundo.


IV.- Info Práctica para el Peregrino de “El Camino del Santo Grial”

4.1 ALGAR DE PALANCIA

4.2 ALGIMIA DE ALFARA

  • TIENDAS
    Supermercado Charter: Avinguda de València, 38, 46148 Algímia d’Alfara, Valencia
    Estanco Bagatenda: Carrer de Futur, 90, 46148 Algímia d’Alfara, Valencia

  • DÓNDE COMER
    Restaurante Larimar
    Cafetería Zoe


  • DÓNDE DORMIR
    Casa Rural El Secanet:
    casa rural con vistas a la montaña. Cuenta con con 4 habitaciones, restaurante, salón de uso común, bar, jardín, piscina al aire libre abierta todo el año y terraza. Hay wifi gratis en todo el alojamiento.
    Casa Blanca: chalet con 3 dormitorios, una sala de estar, una cocina totalmente equipada con nevera y cafetera, y 2 baños con bidet y ducha.

  • FARMACIA
    Santiago Rueda Pérez: C/Pintor Sorolla, 1, Algimia de Alfara. Tel: 962627186

  • GENERAL
    Ayuntamiento: Plaza San Vicente, 1 (46148)
    Teléfono: 962 626 053
    Correo electrónico: aalfara@gva.es
    Web: www.algimiadealfara.es

4.3 TORRES TORRES

By Cristina Monzon Marti

De pequeña ya soñaba con conocer mundo. Mientras otras niñas jugaban con muñecas, yo me imaginaba enrolándome en la caravana de un circo que recorría los pueblos de España. Luego fui todavía más osada y me vi sobrevolando las geografías del mundo en un globo blanco y rojo desde el que saludaba a los enraizados a la tierra. ¡Os lo contaré todooooo! Prometí mientras mi voz se perdía entre las nubes. Hacerse adulta me obligó a dejar atrás algún sueño pero nunca abandoné mi amor por los viajes. Más tarde descubrí que también me apasionaba contar historias. ¿Por qué no casar estas dos pasiones? Ahora siento que soy una embajadora de destinos. No por título ni honores sino por puro placer de descubrir rincones únicos y poder trasladarlos al salón de tu casa con el deseo de inspirarte, a que un día (no muy lejano espero), puedas conocerlos en primera persona.